ir a: CAPITULOCap. 1CAPITULOCap. 2CAPITULOCap. 3CAPITULOCap. 4CAPITULOCap. 5CAPITULOCap. 6CAPITULOCap. 7CAPITULOCap. 8CAPITULOCap. 9CAPITULOCap. 10CAPITULOCap. 11CAPITULOCap. 12CAPITULOCap. 13CAPITULOCap. 14CAPITULOCap. 15CAPITULOCap. 16CAPITULOCap. 17CAPITULOCap. 18CAPITULOCap. 19CAPITULOCap. 20CAPITULOCap. 21CAPITULOCap. 22CAPITULOCap. 23CAPITULOCap. 24CAPITULOCap. 25CAPITULOCap. 26CAPITULOCap. 27CAPITULOCap. 28CAPITULOCap. 29CAPITULOCap. 30CAPITULOCap. 31CAPITULOCap. 32CAPITULOCap. 33CAPITULOCap. 34CAPITULOCap. 35CAPITULOCap. 36CAPITULOCap. 37CAPITULOCap. 38CAPITULOCap. 39CAPITULOCap. 40CAPITULOCap. 41CAPITULOCap. 42CAPITULOCap. 43CAPITULOCap. 44CAPITULOCap. 45CAPITULOCap. 46CAPITULOCap. 47CAPITULOCap. 48CAPITULOCap. 49CAPITULOCap. 50 | Capítulo 4: 1 - Adán, conoció a Eva su mujer, la cual concibió y parió a Caín, diciendo: He adquirido un hombre por merced de Dios. 2 - Y parió después al hermano de éste, Abel. Abel fue pastor de ovejas, y Caín labrador. 3 - Y aconteció al cabo de mucho tiempo que Caín presentó al Señor ofrendas de los frutos de la tierra. 4 - Ofreció asimismo Abel de los primerizos de su ganado, y de lo mejor de ellos; y el Señor miró con agrado a Abel y a sus ofrendas. 5 - Pero de Caín y de las ofrendas suyas no hizo caso; por lo que Caín se irritó sobremanera, y decayó su semblante. 6 - Y le dijo el Señor: ¿Por qué motivo andas enojado?; ¿y por qué está demudado tu rostro? 7 - ¿No es cierto que si obrases bien, serás recompensado; pero si mal, el castigo del pecado estará siempre presente en tu puerta o a tu vista? Mas de cualquier modo su apetito o la concupiscencia estará a tu mandar, y tú le dominarás, si quieres. 8 - Dijo después Caín a su hermano Abel: Salgamos fuera. Y estando los dos en el campo, Caín acometió a su hermano Abel y le mató. 9 - Le preguntó después el Señor a Caín: ¿Dónde está tu hermano Abel? Y respondió: No lo sé. ¿Soy yo acaso guarda de mi hermano? 10 - Le replicó el Señor: ¿Qué has hecho? La voz de la sangre de tu hermano está clamando a mí desde la tierra. 11 - Maldito, pues, serás tú desde ahora sobre la tierra, la cual ha abierto su boca, y recibido de tu mano la sangre de tu hermano. 12 - Después que la habrás labrado, no te dará sus frutos; errante y fugitivo vivirás sobre la tierra. 13 - Y dijo Caín al Señor: Mi maldad es tan grande, que no puedo yo esperar perdón. 14 - He aquí que tú hoy me arrojas de esta tierra, y yo iré a esconderme de tu presencia, y andaré errante y fugitivo por el mundo; por tanto, cualquiera que me hallare, me matará. 15 - Le dijo el Señor: No será así; antes bien, cualquiera que matare a Caín, lo pagará con las setenas. Y puso el Señor en Caín una señal, para que ninguno que le encontrase le matara. 16 - Salido, pues, Caín de la presencia del Señor, prófugo en la tierra, habitó en el país que está al oriente de Edén. 17 - Y conoció Caín a su mujer, la cual concibió y parió a Henoc; y edificó una ciudad que se llamó Henoc, del nombre de su hijo. 18 - Con el tiempo Henoc engendró a Irad, Irad engendró a Maviael, Maviael engendró a Matusael, y Matusael engendró a Lamec. 19 - El cual tomó dos mujeres, la una llamada Ada, y la otra Sella. 20 - Y Ada parió a Jabel, que fue el padre de los que habitan en cabañas, y de los pastores. 21 - Y tuvo un hermano llamado Jubal, el mismo que fue padre o maestro de los que tocan la cítara y órgano o flauta. 22 - Sella también parió a Tubalcaín, que fue artífice en trabajar de martillo toda especie de obras de cobre y de hierro. Hermana de Tubalcaín fue Noema. 23 - Dijo, pues, Lamec a sus mujeres Ada y Sella: Oíd lo que voy a decir, ¡oh vosotras mujeres de Lamec!; parad mientes a mis palabras: yo he muerto a un hombre con la herida que le hice, sí, he muerto a un joven con el golpe que le di. 24 - Pero si del homicidio de Caín la venganza será siete veces doblada, la de Lamec lo será setenta veces siete. 25 - Adán todavía conoció de nuevo a su mujer, la cual parió un hijo, a quien puso por nombre Set, diciendo: Dios me ha sustituido otro hijo en lugar de Abel, a quien mató Caín. 26 - También a Set le nació un hijo, que llamó Enós; éste comenzó a invocar el nombre del Señor.
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