ir a: CAPITULOCap. 1CAPITULOCap. 2CAPITULOCap. 3CAPITULOCap. 4CAPITULOCap. 5CAPITULOCap. 6CAPITULOCap. 7CAPITULOCap. 8CAPITULOCap. 9CAPITULOCap. 10CAPITULOCap. 11CAPITULOCap. 12CAPITULOCap. 13 | Capítulo 6: 1 - Mas habiendo oído Sanaballat, y Tobías, y Gosem árabe y los demás enemigos nuestros, que yo había reedificado ya la muralla, y que no quedaba en ella ningún portillo (aunque no se había puesto todavía las hojas de las puertas), 2 - Sanaballat y Gosem me enviaron a decir: Ven, y haremos alianza entre nosotros en alguna de las aldeas del campo de Ono. Pero ellos urdían una trampa contra mí. 3 - Les envié, pues, a decir por mis mensajeros: Traigo entre manos una obra de importancia, y no puedo ir allá, no sea que se atrase, si yo me separo para ir a vosotros. 4 - Por cuatro veces enviaron a decirme lo mismo, y siempre les respondí como la vez primera. 5 - Finalmente, Sanaballat me despachó por la quinta vez con la misma comisión un criado suyo, el cual traía en su mano una carta escrita en los siguientes términos: 6 - Se ha divulgado entre las gentes, y Gosem lo dice públicamente, que tú y los judíos intentáis rebelaros, y que a este fin reedificas las murallas, y pretendes alzarte rey sobre ellos; por cuyo motivo 7 - tienes destinados profetas que ensalcen tu nombre en Jerusalén , y digan: El es el rey de Judea. Estas cosas llegarán a oídos del rey; por lo mismo ven pronto, para que consultemos juntos sobre el asunto. 8 - Pero yo les contesté: No hay nada de eso que tú dices; sino que son cosas que tú te forjas de tu propia cabeza. 9 - La verdad es que todos ellos tiraban a meternos miedo, imaginándose que alzaríamos la mano de la obra, y la abandonaríamos. Pero yo por lo mismo cobré más aliento. 10 - Fui después ocultamente a casa de Semeías, sacerdote, hijo de Dalaías, hijo de Metabeel; el cual me dijo: Vámonos los dos a conferencias en la casa de Dios en medio del templo, y cerremos sus puertas; porque han de venir a matarte, y por la noche vendrán a quitarte la vida. 11 - Mas yo respondí: ¿Y un hombre en el puesto en que yo me hallo, ha de huir? ¿Y qué hombre como yo puede entrar en el templo para salvar su vida? No quiero ir. 12 - Por aquí comprendí que él no era enviado o inspirado de Dios, sino que había hablado conmigo haciendo el profeta; y que Tobías y Sanaballat lo habían sobornado; 13 - porque realmente había recibido dinero para amedrentarme y hacerme pecar; con lo cual tuviesen esta maldad que echarme en cara. 14 - Acuérdate de mí, Señor, considerando semejantes trampas de Tobías y de Sanaballat, y asimismo de Noadías profeta, y de los demás profetas que procuraban atemorizarme. 15 - Al fin se acabaron las murallas el veinticinco del mes de Elul, en cincuenta y dos días. 16 - Así que supieron esto todos nuestros enemigos, se llenaron de temor todas las naciones vecinas, y cayeron de ánimo y conocieron ser Dios el autor de esta obra. 17 - Sin embargo, aun por aquellos días iban y venían muchas cartas de varios magnates judíos a Tobías, y, de Tobías a ellos; 18 - porque en Judea había muchos que le habían jurado amistad; pues era yerno de Sequenías, hijo de Area, y Johanán, su hijo estaba casado con una hija de Mosollam, hijo de Baraquías. 19 - Y lo que más es, le alababan en presencia mía, y le participaban cuanto yo decía, y Tobías escribía después cartas para intimidarme.
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