ir a: CAPITULOCap. 1CAPITULOCap. 2CAPITULOCap. 3CAPITULOCap. 4CAPITULOCap. 5CAPITULOCap. 6CAPITULOCap. 7CAPITULOCap. 8CAPITULOCap. 9CAPITULOCap. 10CAPITULOCap. 11CAPITULOCap. 12CAPITULOCap. 13CAPITULOCap. 14CAPITULOCap. 15CAPITULOCap. 16CAPITULOCap. 17CAPITULOCap. 18CAPITULOCap. 19CAPITULOCap. 20CAPITULOCap. 21CAPITULOCap. 22CAPITULOCap. 23CAPITULOCap. 24 | Capítulo 19: 1 - Y avisaron a Joab que el rey estaba llorando y que hacía duelo por su hijo; 2 - con lo que la victoria en aquel día se convirtió en luto para todo el ejército; pues la gente oyó decir aquel día: El rey está traspasado de dolor por causa de su hijo. 3 - Y así las tropas se abstuvieron de hacer su entrada en la ciudad, como suele abstenerse un ejército derrotado que viene huyendo de una batalla. 4 - El rey cubrió su cabeza, y exclamaba en alta voz: ¡Hijo mío Absalón! ¡Absalón, hijo mío! ¡Hijo mío! 5 - Mas Joab entrando en la casa donde el rey estaba, le dijo: Tú has cubierto hoy de confusión los rostros de todos tus siervos, que han salvado tu vida y la vida de tus hijos e hijas, y la vida de tus esposas o reinas, y la de tus demás mujeres secundarias. 6 - Amas a los que te aborrecen, y aborreces a los que te aman, y hoy has mostrado que nada se te da de tus capitanes, ni de tus soldados; y verdaderamente acabo de conocer ahora que si Absalón viviese y todos nosotros hubiésemos perecido, entonces estarías contento. 7 - Ahora, pues, ven y sal afuera, habla a tus soldados y manifiéstales que estás satisfecho de ellos; porque yo te juro por el Señor, que si tú no sales, ni un hombre solo ha de quedar contigo esta noche; y te hallarás en un peligro, el mayor de cuantos has tenido desde tu juventud hasta hoy. 8 - Con esto salió el rey y se sentó a la puerta de la ciudad; y sabiendo el pueblo que el rey estaba allí, vino toda la gente a presentarse delante de él. Entretanto los de Israel huyeron a sus tiendas. 9 - Además todo el pueblo esparcido por todas las tribus de Israel, a competencia decía: El rey nos libró del poder de nuestros enemigos, él nos salvó de las manos de los filisteos; y ahora ha tenido que huir de esta tierra por causa de Absalón. 10 - Y pues que Absalón, a quien ungimos por nuestro rey, ha muerto en la batalla, ¿qué es lo que esperáis? ¿Por qué no hacéis volver al rey? 11 - Advertido el rey David de esta buena disposición de todo Israel a su favor, envió a decir a los sacerdotes Sadoc y Abiatar: Hablad a los ancianos de Judá y decidles: ¿Cómo sois los últimos en procurar que el rey vuelva a su casa? 12 - Vosotros sois hermanos míos, sois carne y sangre mía; ¿por qué, pues, sois los postreros en hacer volver al rey? 13 - Decid también de mi parte a Amasa: Por ventura ¿no eres tú carne y sangre mía? No me haga el Señor ningún bien, y sí mucho mal, si no te hiciere general perpetuo de mis tropas, en vez de Joab. 14 - De esta suerte ganó el corazón de todos los varones de Judá, como si fuesen un solo hombre, y unánimemente enviaron a decir al rey: Vuelve con todos los tuyos. 15 - Volvió, pues, el rey, y vino hasta el Jordán; y todo Judá fue hasta Gálgala para recibir al rey, y hacer que pasase el Jordán. 16 - También Semei, hijo de Gera de la tribu de Benjamín, natural de Bahurim, acudió a toda prisa, y vino con los de la tribu de Judá a encontrar al rey David, 17 - con mil hombres de Benjamín, e iba con ellos Siba, criado de la casa de Saúl, con sus quince hijos y veinte siervos. Y rompiendo por el Jordán para ponerse delante del rey, 18 - atravesaron el vado, a fin de hacer pasar la familia del rey, y ponerse a sus órdenes. Luego que el rey hubo pasado el Jordán, Semei, hijo de Gera, postrándose a sus pies, 19 - le dijo: No quieras castigar, señor, mi maldad, ni te acuerdes de las injurias recibidas de tu siervo el día que saliste, oh rey y señor mío, de Jerusalén , y no las conserves, oh rey, en tu corazón; 20 - porque reconozco yo, tu siervo, el crimen que cometí, y por eso he venido hoy el primero de toda la casa de José a recibir al rey mi señor. 21 - A lo que respondiendo Abisai, hijo de Sarvia, dijo: ¿Cómo? ¿Y por estas palabras se ha de escapar de la muerte Semei, habiendo maldecido al ungido del Señor? 22 - Mas David dijo: ¿Qué tengo yo que hacer con vosotros, oh hijos de Sarvia? ¿Por qué hacéis hoy conmigo el oficio de diablos o tentadores? ¿Es hoy día de hacer morir a un hijo de Israel? ¿Puedo acaso olvidar que en este día he sido hecho nuevamente rey de Israel? 23 - Y así dijo a Semei: No morirás. Y se lo juró. 24 - También Mifiboset, hijo de Saúl, descendió al encuentro del rey, y en señal de dolor no se había lavado los pies, ni hecho la barba, ni mudado sus vestidos desde el día que salió el rey de Jerusalén , hasta que regresó felizmente. 25 - Se presentó, pues, al rey en Jerusalén , y le dijo el rey: ¿Por qué no fuiste conmigo, Mifiboset? 26 - El cual respondió: ¡Ah! mi criado, oh rey y señor mío, se burló de mí, pues estando como estoy impedido de las piernas, le había dicho que me aparejase un asno para montar y seguirte; 27 - y sobre no hacerlo, fue a calumniarme a mí, siervo tuvo, delante de ti, que eres mi rey y señor; mas tú, oh señor y rey mío, tú eres como un ángel de Dios; haz lo que fuere de tu agrado. 28 - Porque la casa de mi padre no ha recibido del rey mi señor, sino la muerte; y con todo me colocaste a mí, siervo tuyo, entre los que comen en tu mesa; ¿de qué, pues, puedo yo quejarme justamente?, o ¿cómo podré todavía reclamar nada del rey? 29 - Mas el rey le dijo: ¿Para qué te cansas en hablar más? Ya te tengo dicho que tú y Siba os repartáis las posesiones. 30 - Sobre lo cual respondió Mifiboset al rey: Tómelo todo si quiere, puesto que el rey, mi señor, ha vuelto felizmente a su casa. 31 - Asimismo Berzellai de Galaad, saliendo de Rogelim, acompañó al rey en el paso del Jordán, dispuesto a seguirlo aun a la otra parte del río. 32 - Era este Berzellai, galaadita, muy anciano, es a saber de ochenta años; y el mismo que proveyó de víveres al rey mientras moraba en los campamentos o en Mahanaim, porque era hombre riquísimo. 33 - Le dijo, pues, el rey: Vente conmigo para que descanses y vivas felizmente en mi compañía en Jerusalén . 34 - A lo que respondió Berzellai al rey: ¿Y estoy yo en edad ahora de ir con el rey a Jerusalén ? 35 - Ochenta años tengo en el día; ¿acaso tienen vigor mis sentidos para discernir entre lo dulce y lo amargo? ¿O puede deleitar a tu siervo la comida y bebida? ¿O está ya para oír la voz de los cantores y cantoras? ¿A qué fin tu siervo ha de servir de carga al rey, mi señor? 36 - Te acompañará tu siervo un poco más allá del Jordán. Por lo demás, no necesito de esa recompensa o mudanza de vida; 37 - y te suplico que dejes volver a este tu siervo a morir en su patria, y a que sea sepultado junto a su padre y a su madre. Aquí tienes a mi hijo Camaán, tu siervo; éste puede ir contigo, mi rey y señor; y haz con él lo que bien te parezca. 38 - Le respondió el rey: Venga, pues, conmigo Camaán; yo haré por él todo lo que quisieres; y cuanto tú me pidieres te será concedido. 39 - Finalmente, habiendo pasado el rey el Jordán con toda la gente, besó a Berzellai, lo llenó de bendiciones; y volvió Berzellai a su casa. 40 - El rey marchó a Gálgala, llevando a Camaán en su compañía. Cuando pasó el rey el Jordán le acompañaba toda la tribu de Judá, y solamente se había hallado allí la mitad del pueblo de Israel. 41 - y así todos los de Israel acudiendo juntos al rey, le dijeron: ¿Por qué razón nuestros hermanos los de Judá se han apoderado de ti, haciendo pasar el Jordán a nuestro rey, y a su familia y a toda su comitiva? 42 - Es, respondieron todos los de Judá a los de Israel, porque el rey nos pertenece más de cerca que a vosotros. Pero, ¿y por qué os habéis de enojar por eso? ¿Por ventura hemos comido a expensas del rey, o recibido de él algunos regalos? 43 - Replicaron los de Israel a los de Judá, diciendo: Diez veces valemos más que vosotros para con el rey; y David, como rey, más nos pertenece a nosotros, que a vosotros. ¿Por qué nos habéis hecho este agravio, y no se nos avisó a nosotros primero, para que fuésemos y trajésemos nuestro rey? Pero los de Judá respondieron con mucha aspereza y tesón a los de Israel.
|