ir a: CAPITULOCap. 1CAPITULOCap. 2CAPITULOCap. 3CAPITULOCap. 4CAPITULOCap. 5CAPITULOCap. 6CAPITULOCap. 7CAPITULOCap. 8CAPITULOCap. 9CAPITULOCap. 10CAPITULOCap. 11CAPITULOCap. 12CAPITULOCap. 13CAPITULOCap. 14CAPITULOCap. 15CAPITULOCap. 16CAPITULOCap. 17CAPITULOCap. 18CAPITULOCap. 19 | Capítulo 6: 1 - Más vale la sabiduría que las fuerzas; y el varón prudente más que el valeroso. 2 - Escuchad, pues, oh reyes, y estad atentos; aprended vosotros, oh jueces todos de la tierra: 3 - Dad oídos a mis palabras, vosotros que tenéis el gobierno de los pueblos, y os gloriáis del vasallaje de muchas naciones. 4 - Porque la potestad os la ha dado el Señor; del Altísimo tenéis esa fuerza, el cual examinará vuestras obras, y escudriñará hasta los pensamientos. 5 - Porque siendo vosotros unos ministros de su reino universal, no juzgasteis con rectitud, ni observasteis la ley de la justicia, ni procedisteis conforme a la voluntad de Dios. 6 - El se dejará ver, o caerá sobre vosotros espantosa y repentinamente; pues aquellos que ejercen potestad sobre otros, serán juzgados con extremo rigor. 7 - Porque con los pequeños se usará de compasión, mas los grandes sufrirán grandes tormentos. 8 - Que no exceptuará Dios persona alguna, ni respetará la grandeza de nadie; pues al pequeño y al grande él mismo los hizo y de todos cuida igualmente, 9 - si bien a los más grandes amenaza mayor suplicio. 10 - Por tanto a vosotros, oh reyes, se dirigen estas mis palabras; a fin de que aprendáis la sabiduría y no vengáis a resbalar. 11 - Porque los que hayan hecho rectamente obras justas, serán justificados; y los que hayan aprendido estas cosas que enseño, hallarán con qué defenderse. 12 - Por consiguiente, codiciad mis documentos, amadlos y seréis instruidos. 13 - Porque luminosa e inmarcesible es la sabiduría; y se deja ver fácilmente de los que la aman, y hallar de los que la buscan. 14 - Se anticipa a aquellos que la codician, poniéndoseles delante ella misma. 15 - Quien madrugare en busca de ella, no tendrá que fatigarse; pues la hallará sentada en su misma puerta. 16 - El tener, pues, el pensamiento ocupado en la sabiduría es prudencia consumada; y el que por amor de ella velare, bien pronto estará en reposo. 17 - Porque ella misma va por todas partes buscando a los que son dignos de poseerla; y por los caminos se les presenta con agrado, y en todas ocasiones y asuntos la tienen al lado. 18 - El principio de la sabiduría es un deseo sincerísimo de la instrucción. 19 - Procurar instruirse es amar la sabiduría; amarla es guardar sus leyes; y la guarda de estas leyes es la perfecta pureza del alma; 20 - la perfecta pureza une con Dios; 21 - luego el deseo de la sabiduría conduce al reino eterno. 22 - Ahora bien, ¡oh reyes de los pueblos!, si os complacéis en los tronos y cetros, amad la sabiduría a fin de reinar perpetuamente. 23 - Amad la luz de la sabiduría todos los que estáis al frente de los pueblos, 24 - que yo os declararé qué cosa es la sabiduría, y cómo fue engendrada; y no os ocultaré los misterios de Dios; sino que subiré investigando hasta su primer origen, y pondré en claro su conocimiento, sin ocultar un ápice de la verdad. 25 - No me acompañaré por cierto con el que se pudre de envidia; pues el envidioso no será jamás participante de la sabiduría. 26 - Los varones sabios son la felicidad del mundo; y un rey sabio es firme sostén del pueblo. 27 - Recibid, pues, la instrucción por medio de mis palabras, porque os será provechosa.
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