ir a: CAPITULOCap. 1CAPITULOCap. 2CAPITULOCap. 3CAPITULOCap. 4CAPITULOCap. 5CAPITULOCap. 6CAPITULOCap. 7CAPITULOCap. 8CAPITULOCap. 9CAPITULOCap. 10CAPITULOCap. 11CAPITULOCap. 12CAPITULOCap. 13CAPITULOCap. 14CAPITULOCap. 15CAPITULOCap. 16 | Capítulo 12: 1 - Mas en orden a los dones espirituales no quiero, hermanos míos, que estéis ignorantes. 2 - Bien sabéis vosotros que cuando erais paganos, os ibais en pos de los ídolos mudos, según erais conducidos. 3 - Ahora, pues, yo os declaro que ningún verdadero profeta, ningún hombre que habla inspirado de Dios, dice anatema a Jesús . Ni nadie puede confesar que Jesús es el Señor, sino por el Espíritu Santo. 4 - Hay, sí, diversidad de dones espirituales, mas el Espíritu es uno mismo. 5 - Hay también diversidad de ministerios, mas el Señor es uno mismo. 6 - Hay así mismo diversidad de operaciones sobrenaturales, mas el mismo Dios es el que obra todas las cosas en todos. 7 - Pero los dones visibles del Espíritu Santo se dan a cada uno para la utilidad. 8 - Así el uno recibe del Espíritu Santo el don de hablar con profunda sabiduría; otro recibe del mismo Espíritu el don de hablar con mucha ciencia; 9 - a éste le da el mismo Espíritu una fe o confianza extraordinaria; al otro la gracia de curar enfermedades por el mismo Espíritu; 10 - a quién el don de hacer milagros, a quién el don de profecía, a quién discreción de espíritus, a quién don de hablar varios idiomas, a quién el de interpretar las palabras, o razonamientos. 11 - Mas todas estas cosas las causa el mismo indivisible Espíritu, repartiéndolas a cada uno según quiere. 12 - Porque así como el cuerpo humano es uno, y tiene muchos miembros, y todos los miembros, con ser muchos, son un solo cuerpo, así también el cuerpo místico de Cristo . 13 - A cuyo fin todos nosotros somos bautizados en un mismo Espíritu para componer un solo cuerpo, ya seamos judíos, ya gentiles, ya esclavos, ya libres; y todos hemos bebido un mismo Espíritu. 14 - Que ni tampoco el cuerpo es un solo miembro, sino el conjunto de muchos. 15 - Si dijere el pie: Pues que no soy mano, no soy del cuerpo, ¿dejará por eso de ser del cuerpo? 16 - Y si dijere la oreja: Pues que no soy ojo, no soy del cuerpo, ¿dejará por eso de ser del cuerpo? 17 - Si todo el cuerpo fuese ojo, ¿dónde estaría el oído? Si todo fuese oído, ¿dónde estaría el olfato? 18 - Mas ahora ha puesto Dios en el cuerpo muchos miembros, y los ha colocado en él como le pareció. 19 - Que si todos fuesen un solo miembro, ¿dónde estaría el cuerpo? 20 - Por eso ahora, aunque los miembros sean muchos, el cuerpo es uno. 21 - Ni puede decir el ojo a la mano: No necesito tu ayuda; ni la cabeza a los pies: No me sois necesarios. 22 - Antes bien aquellos miembros que parecen los más débiles del cuerpo, son los más necesarios. 23 - Y a los miembros del cuerpo que juzgamos más viles, a éstos ceñimos de mayor adorno; y cubrimos con más cuidado y honestidad aquellos que son menos honestos. 24 - Al contrario, nuestras partes o miembros honestos, como la cara, manos, ojos, etc., no necesitan nada de eso; pero Dios ha puesto tal orden en todo el cuerpo, que se honra más lo que de suyo es menos digno de honor, 25 - a fin de que no haya cisma o división en el cuerpo; antes tengan los miembros la misma solicitud unos de otros. 26 - Por donde si un miembro padece, todos los miembros se compadecen, y si un miembro es honrado, todos los miembros gozan con él. 27 - Vosotros, pues, sois el cuerpo místico de Cristo , y miembros unidos a otros miembros. 28 - Así es que ha puesto Dios varios miembros en la Iglesia, unos en primer lugar, apóstoles; en segundo lugar profetas, en el tercero doctores, luego a los que tienen el don de hacer milagros, después a los que tienen gracia de curar, de socorrer al prójimo, don de gobierno, de hablar todo género de lenguas, de interpretar las palabras. 29 - ¿Por ventura son todos apóstoles?, ¿o todos profetas?, ¿o todos doctores? 30 - ¿Hacen todos milagros?, ¿tienen todos la gracia de curar?, ¿hablan todos lenguas?, ¿interpretan todos? 31 - Vosotros entre esos dones aspirad a los mejores. Yo voy, pues, a mostraros un camino o don todavía más excelente.
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