ir a: CAPITULOCap. 1CAPITULOCap. 2CAPITULOCap. 3CAPITULOCap. 4CAPITULOCap. 5CAPITULOCap. 6CAPITULOCap. 7CAPITULOCap. 8CAPITULOCap. 9CAPITULOCap. 10CAPITULOCap. 11CAPITULOCap. 12CAPITULOCap. 13CAPITULOCap. 14CAPITULOCap. 15CAPITULOCap. 16CAPITULOCap. 17CAPITULOCap. 18CAPITULOCap. 19CAPITULOCap. 20CAPITULOCap. 21CAPITULOCap. 22CAPITULOCap. 23CAPITULOCap. 24CAPITULOCap. 25CAPITULOCap. 26CAPITULOCap. 27CAPITULOCap. 28 | Capítulo 21: 1 - Acercándose a Jerusalén , luego que llegaron a la vista de Befage, al pie del monte de los Olivos, despachó Jesús a dos discípulos, 2 - diciéndoles: Id a esa aldea que se ve enfrente de vosotros, sin más diligencia encontraréis un asna atada, y su burrito con ella; desatadlos, y traédmelos. 3 - Que si alguno os dijera algo, respondedle que los necesita el Señor; y al punto os los dejará llevar. 4 - Todo esto sucedió en cumplimiento de lo que dijo el profeta: 5 - Decid a la hija de Sión: Mira que viene a ti tu rey lleno de mansedumbre, sentado sobre un asna y su burrito, hijo de la que está acostumbrada al yugo. 6 - Idos los discípulos, hicieron lo que Jesús les mandó; 7 - y trajeron el asna y el pollino, y los aparejaron con sus vestidos, y le hicieron sentar encima. 8 - Y una gran muchedumbre tendía por el camino sus vestidos; otros cortaban ramos u hojas de los árboles, y los ponían por donde había de pasar. 9 - Y tanto las gentes que iban delante, como las que venían detrás, clamaban diciendo: ¡Hosanna, al Hijo de David! ¡Bendito sea el que viene en nombre del Señor! ¡Hosanna en lo más alto de los cielos! 10 - Cuando entró en Jerusalén , se conmovió toda la ciudad, diciendo muchos: ¿Quién es éste? 11 - A lo que respondían las gentes: Este es Jesús , el profeta de Nazaret de Galilea. 12 - Habiendo entrado Jesús en el templo de Dios, echó fuera de él a todos los que vendían allí y compraban, y derribó las mesas de los banqueros o cambiantes, y las sillas de los que vendían las palomas para los sacrificios. 13 - Y les dijo: Escrito está: Mi casa será llamada casa de oración; mas vosotros la tenéis hecha una cueva de ladrones. 14 - Al mismo tiempo se acercaron a él en el templo varios ciegos y cojos y los curó. 15 - Pero los príncipes de los sacerdotes y los escribas, al ver las maravillas que hacía, y los niños que le aclamaban en el templo, diciendo: ¡Hosanna al Hijo de David!, se indignaron, 16 - y le dijeron: ¡Oyes tú lo que dicen éstos? Jesús les respondió: Sí, por cierto; pues ¿no habéis leído jamás la profecía: De la boca de los infantes y niños de pecho es de donde sacaste la más perfecta alabanza? 17 - Y dejándolos, salió fuera de la ciudad a Betania, y se quedó allí. 18 - La mañana siguiente, volviendo a la ciudad, tuvo hambre. 19 - Y viendo una higuera junto al camino, se acercó a ella; en la cual, no hallando sino solamente hojas, le dijo: Nunca jamás nazca de ti fruto; y la higuera quedó luego seca. 20 - Lo que viendo los discípulos, se maravillaron y decían: ¿Cómo se ha secado en un instante? 21 - Y respondiendo Jesús , les dijo: En verdad os digo que si tenéis fe y no andáis vacilando, no solamente haréis esto de la higuera, sino que aun cuando digáis a ese monte: Arráncate y arrójate al mar, así lo hará; 22 - y todo cuanto pidiereis en la oración, como tengáis fe, lo alcanzaréis. 23 - Llegado al templo, se acercaron a él, cuando estaba ya enseñando, los príncipes de los sacerdotes y los ancianos o senadores del pueblo, y le preguntaron: ¿Con qué autoridad haces estas cosas, y quién te ha dado tal potestad? 24 - Les respondió Jesús : Yo también quiero haceros una pregunta, y si me respondéis a ella, os diré luego con qué autoridad hago estas cosas. 25 - El bautismo de Juan, ¿de dónde era?, ¿del cielo o de los hombres? Mas ellos discurrían para consigo, diciendo: 26 - Si respondemos del cielo, nos dirá: ¿Pues por qué no habéis creído en él? Si respondemos de los hombres, tenemos que temer al pueblo (porque todos miraban a Juan como un profeta). 27 - Por tanto, contestaron a Jesús , diciendo: No lo sabemos: Les replicó él en seguida: Pues yo tampoco os diré a vosotros con qué autoridad hago estas cosas. 28 - ¿Y qué os parece lo que voy a decir? Un hombre tenía dos hijos, y llamando al primero, le dijo: Hijo, ve hoy a trabajar en mi viña; 29 - y él respondió: No quiero. Pero después, arrepentido, fue. 30 - Llamando al segundo, le dijo lo mismo, y aunque él respondió: Voy, Señor, no fue. 31 - ¿Cuál de los dos hizo la voluntad del padre? El primero, dijeron ellos. Y Jesús prosiguió: En verdad os digo que los publicanos y las rameras os precederán y entrarán en el reino de Dios: 32 - por cuanto vino Juan a vosotros por las sendas de la justicia, y no le creísteis; al mismo tiempo que los publicanos y las rameras le creyeron. Mas vosotros ni con ver esto os movisteis después a penitencia para creer en él. 33 - Escuchad otra parábola. Erase un padre de familia que plantó una viña y la cercó de vallado; y cavando hizo en ella un lagar, edificó una torre, y la arrendó después a ciertos labradores, y se ausentó a un país lejano. 34 - Venida ya la sazón de los frutos, envió sus criados a los renteros para que percibiesen el fruto de ella. 35 - Mas los renteros, acometiendo a los criados, apalearon al uno, mataron al otro, y al otro le apedrearon. 36 - Por segunda vez envió nuevos criados en mayor número que los primeros, y los trataron de la misma manera. 37 - Por último les envió a su hijo, diciendo para consigo: A mi hijo, por lo menos, le respetarán. 38 - Pero los renteros, al ver al hijo, dijeron entre sí: Este es el heredero; venid, matémosle, y nos alzaremos con su herencia. 39 - Y agarrándole le echaron fuera de la viña, y le mataron. 40 - Ahora bien, volviendo el dueño de la viña, ¿qué hará a aquellos labradores? 41 - Hará, dijeron ellos, que esta gente tan mala perezca miserablemente, y arrendará su viña a otros labradores que le paguen los frutos a sus tiempos. 42 - ¿Pues no habéis jamás leído en las Escrituras, les añadió Jesús : La piedra que desecharon los fabricantes, esa misma vino a ser la clave del ángulo? El Señor es el que ha hecho esto en nuestros días, y es una cosa admirable a nuestros ojos. 43 - Por lo cual os digo que os será quitado a vosotros el reino de Dios, y dado a gentes que rindan frutos de buenas obras. 44 - Ello es, que quien se escandalizare o cayere sobre esta piedra, se hará pedazos; y ella hará añicos a aquel sobre quien cayere el día del juicio. 45 - Oídas estas parábolas de Jesús , los príncipes de los sacerdotes y los fariseos entendieron que hablaba por ellos; 46 - y queriendo prenderle, tuvieron miedo al pueblo; porque era mirado como un profeta.
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