ir a: CAPITULOCap. 1CAPITULOCap. 2CAPITULOCap. 3CAPITULOCap. 4CAPITULOCap. 5CAPITULOCap. 6CAPITULOCap. 7CAPITULOCap. 8CAPITULOCap. 9CAPITULOCap. 10CAPITULOCap. 11CAPITULOCap. 12CAPITULOCap. 13CAPITULOCap. 14CAPITULOCap. 15CAPITULOCap. 16CAPITULOCap. 17CAPITULOCap. 18CAPITULOCap. 19CAPITULOCap. 20CAPITULOCap. 21 | Capítulo 3: 1 - Había un hombre en la secta de los fariseos, llamado Nicodemo, varón principal entre los judíos. 2 - El cual fue de noche a Jesús , y le dijo: Maestro, nosotros conocemos que eres un maestro enviado de Dios para instruirnos; porque ninguno puede hacer los milagros que tú haces, a no tener a Dios consigo. 3 - Le respondió Jesús : Pues en verdad, en verdad te digo, que quien no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios o tener parte en él. 4 - Le dijo Nicodemo: ¿Cómo puede nacer un hombre, siendo viejo? ¿Puede acaso volver otra vez al seno de su madre para renacer? 5 - En verdad, en verdad te digo, respondió Jesús , que quien no renaciere por el bautismo del agua, y la gracia del Espíritu Santo, no puede entrar en el reino de Dios. 6 - Lo que ha nacido de la carne, carne es; mas lo que ha nacido del espíritu, es espíritu, o espiritual. 7 - Por tanto no extrañes que te haya dicho: Os es preciso nacer otra vez. 8 - Pues el espíritu, o el aire, sopla donde quiere; y tú oyes su sonido, mas no sabes de dónde sale, o a dónde va; eso mismo sucede al que nace del espíritu. 9 - Le preguntó Nicodemo: ¿Cómo puede hacerse esto? 10 - Le respondió Jesús : ¿Y tú eres maestro en Israel, y no entiendes estas cosas? 11 - En verdad, en verdad te digo, que nosotros no hablamos sino lo que sabemos bien, y no atestiguamos, sino lo que hemos visto, y vosotros con todo no admitís nuestro testimonio. 12 - Si os he hablado de cosas de la tierra, y no me creéis, ¿cómo me creeréis si os hablo de cosas del cielo? 13 - Ello es así que nadie subió al cielo, sino aquel que ha descendido del cielo, a saber, el Hijo del hombre, que está en el cielo. 14 - Al modo que Moisés en el desierto levantó en alto la serpiente de bronce, así también es necesario que el Hijo del hombre sea levantado en alto, 15 - para que todo aquel que crea en él no perezca, sino que logre la vida eterna. 16 - Que amó tanto Dios al mundo, que no paró hasta dar a su hijo unigénito; a fin de que todos los que creen en él, no perezcan, sino que vivan vida eterna. 17 - Pues no envió Dios su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que por su medio el mundo se salve. 18 - Quien cree en él, no es condenado: pero quien no cree, ya tiene hecha la condena; porque no cree en el nombre del Hijo unigénito de Dios. 19 - Este juicio de condenación consiste en que la luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, por cuanto sus obras eran malas. 20 - Pues quien obra mal, aborrece la luz, y no se arrima a ella, para que no sean reprendidas sus obras. 21 - Al contrario, quien obra según la verdad le inspira, se arrima a la luz, a fin de que sus obras se vean, pues han sido hechas según Dios. 22 - Después de esto se fue Jesús con sus discípulos a la Judea; y allí moraba con ellos, y bautizaba por medio de los mismos. 23 - Juan asimismo proseguía bautizando en Ennón, junto a Salim, porque allí había mucha agua, y concurrían las gentes, y eran bautizadas. 24 - Que todavía Juan no había sido puesto en la cárcel. 25 - Con esta ocasión se suscitó una disputa entre los discípulos de Juan y algunos judíos acerca del bautismo . 26 - Y acudieron a Juan sus discípulos, y le dijeron: Maestro, aquel que estaba contigo a la otra parte del Jordán, de quien diste un testimonio tan honorífico, he aquí que se ha puesto a bautizar, y todos se van a él. 27 - Pero Juan les respondió, y dijo: No puede el hombre atribuirse nada, si no le es dado del cielo. 28 - Vosotros mismos sois testigos de que he dicho: Yo no soy el Cristo , sino que he sido enviado delante de él como precursor suyo. 29 - El esposo es aquel que tiene la esposa; mas el amigo del esposo, que está para asistirle y atender a lo que dispone, se llena de gozo con oír la voz del esposo. Mi gozo, pues, es ahora completo. 30 - Conviene que él crezca, y que yo mengüe. 31 - El que ha venido de lo alto es superior a todos. Quien trae su origen de la tierra, a la tierra pertenece, y de la tierra habla. El que nos ha venido del cielo es superior a todos, 32 - y atestigua cosas que ha visto, y oído; y con todo casi nadie presta fe a su testimonio. 33 - Mas quien ha adherido a lo que él atestigua, testifica con su fe que Dios es verídico. 34 - Porque éste a quien Dios ha enviado, habla las mismas palabras que Dios; pues Dios no le ha dado su Espíritu con medida. 35 - El Padre ama al Hijo, y ha puesto todas las cosas en su mano. 36 - Aquel que cree en el Hijo de Dios, tiene vida eterna; pero quien no da crédito al Hijo, no verá la vida, sino que al contrario, la ira de Dios permanece siempre sobre su cabeza.
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