ir a: CAPITULOCap. 1CAPITULOCap. 2CAPITULOCap. 3CAPITULOCap. 4CAPITULOCap. 5CAPITULOCap. 6CAPITULOCap. 7CAPITULOCap. 8CAPITULOCap. 9CAPITULOCap. 10CAPITULOCap. 11CAPITULOCap. 12CAPITULOCap. 13CAPITULOCap. 14CAPITULOCap. 15CAPITULOCap. 16CAPITULOCap. 17CAPITULOCap. 18CAPITULOCap. 19CAPITULOCap. 20CAPITULOCap. 21 | Capítulo 7: 1 - Por lo tanto Jerobaal, o sea Gedeón, levantándose antes del día, vino con toda su gente a la fuente llamada de Harad, estando el campamento de los madianitas en el valle al norte de un cerro muy alto. 2 - Dijo entonces el Señor a Gedeón: Mucha gente tienes contigo: no será Madián entregado en manos de ella, porque no se gloríe contra mí Israel, y diga: Mi valor me ha libertado. 3 - Habla al pueblo, y haz pregonar de manera que lo oigan todos: El que sea medroso o cobarde, que se vuelva. Y se volvieron del monte de Galaad y se retiraron veintidós mil hombres de la tropa, quedándose solamente diez mil. 4 - Y el Señor dijo a Gedeón: Aún hay mucha gente; guíalos al agua que allí los experimentaré; y el que yo te dijere que vaya contigo, vaya; y a quien yo prohibiere ir vuélvase. 5 - Pues como las tropas bajasen al agua, dijo el Señor a Gedeón: Los que bebieron el agua llevada a su boca con la mano, como la cogen los perros con la lengua, los separarás a un lado; mas los que hubieren puesto las rodillas en tierra para beber con más comodidad, quedarán en otra parte. 6 - Fueron, pues, los que bebieron el agua, llevándola a su boca con la mano, trescientos hombres: todo el resto de la tropa había doblado sus rodillas para beber más cómodamente. 7 - En seguida dijo el Señor a Gedeón: Con estos trescientos hombres que han tomado con la mano el agua para llevarla a su lengua, los libertaré, y haré caer a Madián en vuestro poder. Retírese a su estancia toda la demás tropa. 8 - Y tomando víveres a proporción del número de la gente, y las trompetas, mandó volver todo el resto de la tropa a sus tiendas, y él con sólo los trescientos hombres se dispuso para el combate. El campamento de Madián estaba abajo en el valle. 9 - Aquella misma noche le dijo el Señor: Levántate y desciende al campamento de los enemigos; porque los he entregado en tus manos; 10 - pero si temes ir solo, baje contigo Fara, tu criado. 11 - Y cuando oyeres lo que hablan los madianitas, quedarás más animoso, y asaltarás con más confianza su campamento. Partió, pues, Gedeón, con su criado Fara, hacia aquel paraje del campamento donde estaban los centinelas del ejército enemigo. 12 - Es de advertir que los madianitas y amalecitas, y todos los pueblos orientales yacían tendidos en el valle, como una muchedumbre de langostas; y sus camellos eran sin número, como las arenas de la orilla del mar. 13 - Así que se acercó Gedeón, oyó que uno contaba a su camarada cierto sueño, y refería en esta forma lo que había visto: Acabo de tener un sueño, en que veía venir rodando un pan de cebada cocido en el rescoldo, y bajar hacia el campamento de Madián, y que chocando contra un pabellón le trastornó con el golpe, y le echó por tierra. 14 - Respondió aquel a quien se lo contaba: Lo que esto significa es la espada de Gedeón, hi-jo de Joás, israelita; porque Dios ha entregado en sus manos a Madián y a todo su campa-mento. 15 - Gedeón, oído el sueño y su interpretación, adoró al Señor; y vuelto al campo de Israel, dijo a los suyos: ¡Ea, vamos! al instante; porque el Señor ha entregado en nuestras manos el campamento de Madián. 16 - Dividió luego los trescientos hombres en tres cuerpos, y puso en manos de cada uno una trompeta y una vasija de barro vacía, y dentro de ésta una tea encendida, 17 - y les dijo: Lo que me viereis hacer, hacedlo vosotros: yo entraré por un lado de los reales; imitad lo que yo hiciere. 18 - Cuando sonare la trompeta que tengo en mi mano, sonad también vosotros las vuestras alrededor del campamento, y gritad todos a una: ¡Al Señor y a Gedeón, victoria! 19 - Entrando, pues, Gedeón por un lado del campo, seguido de sus trescientos hombres, al comenzar la vela de la medianoche, y despertados los centinelas, comenzaron Gedeón y los suyos a tocar las trompetas, y a quebrar unas vasijas con otras; 20 - y haciendo resonar el ruido alrededor del campamento, por tres puntos diferentes, rotas las vasijas, tomaron las luces en la mano izquierda, y prosiguiendo en tocar las trompetas que tenían en la derecha gritaron todos: ¡La espada del Señor y de Gedeón! 21 - manteniéndose cada uno quieto en su puesto alrededor de los reales enemigos. Con esto todas las tropas de Madián se alborotaron, y dando gritos y aullidos echaron a huir. 22 - Y sin embargo los trescientos hombres seguían tocando sin cesar las trompetas. Y el Señor hizo que los enemigos tirasen de sus espadas unos contra otros sin conocerse; de suerte que se degollaban entre sí, 23 - huyendo los que escaparon hasta Betsetta, y hasta los confines de Abelmeula en Tebbat. Al mismo tiempo los israelitas de las tribus de Neftalí, y de Aser, y todos los de la de Manasés, al saber la victoria, gritando todos a una, fueron persiguiendo a los madianitas. 24 - Y Gedeón despachó mensajeros a toda la montaña de Efraín, para que dijesen a sus moradores: Bajad al encuentro de los madianitas, y ocupad el vado de las aguas hasta Betbera y lo largo del Jordán. Así pues, todo Efraín tocó alarma, y se adelantó a tomar los vados de las aguas y la orilla del Jordán hasta Betbera. 25 - Y habiendo hecho prisioneros dos príncipes de los madianitas, Oreb y Zeb, mataron a Oreb en la peña de Oreb, y a Zeb en el lugar de Zeb. Y persiguieron a los madianitas; y llevaron las cabezas de Oreb y de Zeb a Gedeón, al otro lado del río Jordán.
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