ir a: CAPITULOCap. 1CAPITULOCap. 2CAPITULOCap. 3CAPITULOCap. 4CAPITULOCap. 5CAPITULOCap. 6CAPITULOCap. 7CAPITULOCap. 8CAPITULOCap. 9CAPITULOCap. 10CAPITULOCap. 11CAPITULOCap. 12CAPITULOCap. 13CAPITULOCap. 14CAPITULOCap. 15CAPITULOCap. 16CAPITULOCap. 17CAPITULOCap. 18CAPITULOCap. 19CAPITULOCap. 20CAPITULOCap. 21CAPITULOCap. 22CAPITULOCap. 23CAPITULOCap. 24CAPITULOCap. 25CAPITULOCap. 26CAPITULOCap. 27CAPITULOCap. 28CAPITULOCap. 29CAPITULOCap. 30CAPITULOCap. 31CAPITULOCap. 32CAPITULOCap. 33CAPITULOCap. 34CAPITULOCap. 35CAPITULOCap. 36CAPITULOCap. 37CAPITULOCap. 38CAPITULOCap. 39CAPITULOCap. 40CAPITULOCap. 41CAPITULOCap. 42CAPITULOCap. 43CAPITULOCap. 44CAPITULOCap. 45CAPITULOCap. 46CAPITULOCap. 47CAPITULOCap. 48CAPITULOCap. 49CAPITULOCap. 50CAPITULOCap. 51 | Capítulo 50: 1 - Simón, hijo de Onías, sumo sacerdote, durante su vida levantó de nuevo la casa del Señor, y en sus tiempos fue el restaurador del templo. 2 - Por él fue también fundada o levantada la altura del templo, el edificio doble o de dos altos, y los altos muros del templo. 3 - En sus días se renovaron los manantiales de las aguas en los pozos, los cuales se llenaron sobremanera como un mar. 4 - Este cuidó bien de su pueblo, y lo libró de la perdición. 5 - Consiguió engrandecer la ciudad, y se granjeó gloria, viviendo sencillamente en medio de su nación; y ensanchó la entrada del templo y atrio del Señor. 6 - Como el lucero de la mañana entre tinieblas, y como resplandece la luna en tiempo de su plenitud, 7 - y como el sol refulgente, así brillaba él en el templo de Dios. 8 - Como el arco iris, que resplandece en las transparentes nubes, y como la flor de la rosa en tiempo de primavera, y como las azucenas junto a la corriente de las aguas, y como el árbol del incienso que despide fragancia en tiempo del estío; 9 - como luciente llama, y como incienso encendido en el fuego; 10 - como un vaso de oro macizo, guarnecido de toda suerte de piedras preciosas; 11 - como el olivo que retoña, y como el ciprés que descuella por su altura, tal parecía el sumo sacerdote Simón cuando se ponía el manto glorioso, y se revestía de todos los ornamentos de su dignidad. 12 - Cuando subía al altar santo hacía honor a las vestiduras sagradas, 13 - y asimismo cuando recibía de las manos de los sacerdotes una parte de la hostia u ofrenda estando él en pie junto al altar, rodeado del coro de sus hermanos, y a la manera de un alto cedro entre pequeños árboles sobre el monte Líbano. 14 - Como una hermosa palmera cercada de sus retoños y racimos, así estaban alrededor suyo todos los hijos de Aarón en su magnificencia. 15 - Los cuales tenían en sus manos la oblación que había de ofrecerse al Señor en presencia de toda la congregación de Israel; y él consumando el sacrificio, para hacer más solemne la ofrenda al rey altísimo, 16 - extendía la mano para hacer la libación, y derramaba la sangre o el vino de la uva. 17 - Esparciéndolo al pie del altar en olor suavísimo al altísimo Príncipe. 18 - Entonces los hijos de Aarón alzaban sus voces, empezaban a tocar las trompetas hechas a martillo, y hacían sentir un gran concierto para renovar a Dios la memoria de su alianza. 19 - Asimismo todo el pueblo, a una, se postraba de repente sobre su rostro en tierra para adorar al Señor Dios suyo, y ofrecer sus plegarias al Altísimo, Dios omnipotente. 20 - Y alzaban sus voces los cantores, con lo cual se acrecentaba en aquella gran casa de Dios el sonido de una suave melodía. 21 - Y presentaba el pueblo sus preces al Señor altísimo, hasta que quedaba terminado el culto de Dios, y acabadas las sagradas funciones. 22 - Entonces el sumo sacerdote, bajando del altar, extendía sus manos hacia toda la congregación de los hijos de Israel, para dar gloria a Dios con sus labios, y celebrar su santo Nombre. 23 - Y segunda vez repetía su oración, deseoso de hacer conocer el poder de Dios. 24 - Y ahora vosotros rogad a Dios Señor de todo lo creado, que ha hecho cosas grandes en toda la tierra, que ha conservado nuestra vista desde el seno de nuestras madres, y que nos ha tratado siempre según su misericordia; 25 - orad, digo, para que nos dé la alegría del corazón, y que reine la paz en Israel en nuestros días y para siempre. 26 - Con lo cual crea Israel que la misericordia de Dios está con nosotros en sus días, para librarnos de todo mal. 27 - A dos naciones o gentes tiene aversión mi alma por su impiedad; y la tercera que aborrezco no es gente: 28 - a los que habitan en la montaña de Seir, y a los filisteos, y al pueblo insensato que mora en Siquem." 29 - Estos son los documentos de sabiduría y de moralidad, que dejó escritos en este libro Jesús , hijo de Sirac, ciudadano de Jerusalén ; el cual restauró en su pueblo la sabiduría, derramándola de su corazón." 30 - Bienaventurado el que practica estos buenos consejos, y los estampa en su corazón. Este será siempre sabio." 31 - Porque obrando así, será bueno para todo; pues la luz de Dios guiará sus pasos."
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