ir a: CAPITULOCap. 1CAPITULOCap. 2CAPITULOCap. 3CAPITULOCap. 4CAPITULOCap. 5CAPITULOCap. 6CAPITULOCap. 7CAPITULOCap. 8CAPITULOCap. 9CAPITULOCap. 10CAPITULOCap. 11CAPITULOCap. 12CAPITULOCap. 13CAPITULOCap. 14CAPITULOCap. 15CAPITULOCap. 16CAPITULOCap. 17CAPITULOCap. 18CAPITULOCap. 19CAPITULOCap. 20CAPITULOCap. 21CAPITULOCap. 22CAPITULOCap. 23CAPITULOCap. 24CAPITULOCap. 25CAPITULOCap. 26CAPITULOCap. 27CAPITULOCap. 28CAPITULOCap. 29CAPITULOCap. 30CAPITULOCap. 31 | Capítulo 19: 1 - Más apreciado es el pobre que procede con sencillez, que el rico de labios perversos e insensatos. 2 - Donde no hay prudencia, que es la ciencia del alma, no hay nada bueno; y quien anda precipitado, tropezará. 3 - La imprudencia del hombre es la que le empuja hacia el precipicio; y en su corazón se irrita contra Dios. 4 - Las riquezas aumentan mucho el número de los amigos; pero del pobre se retiran aún los que tuvo. 5 - No quedará impune el testigo falso; y no escapará del castigo quien habla la mentira. 6 - Son siempre muchos los que hacen la corte al poderoso, y los que son amigos de quien distribuye dones. 7 - Aborrecen al pobre sus mismos hermanos; y hasta los amigos se van alejando de él. Nunca tendrá nada quien sólo busca palabras. 8 - Mas el varón cuerdo y sensato, ése ama su alma; y quien conserva la prudencia, logrará abundancia de bienes. 9 - El testigo falso no quedará sin castigo, y perecerá el que habla la mentira. 10 - No corresponden al insensato las delicias; ni al siervo el mandar a los príncipes. 11 - La doctrina del hombre se conoce por la paciencia, y su gloria es no hacer caso de las injurias. 12 - Como el rugido del león, tal es la ira del rey; mas su rostro placentero es cual rocío que desciende sobre la hierba. 13 - Dolor es del padre un hijo insensato; y la mujer rencillosa es como un tejado con continuas goteras. 14 - Casa y riquezas se heredan de los padres; mas la mujer prudente la da sólo el Señor. 15 - La pereza hace venir el sueño; y el alma negligente padecerá hambre. 16 - Quien observa los mandamientos de Dios, guarda su vida; pero quien descuida de su obligación, corre peligro de muerte. 17 - Quien se compadece del pobre, da prestado al Señor, y éste se lo pagará con sus ganancias. 18 - Corrige a tu hijo, no pierdas las esperanzas; pero no llegue tu severidad hasta ocasionarle la muerte. 19 - Quien es impaciente lo pasará mal; y si usa de violencias, añadirá nuevos males. 20 - Escucha el consejo y recibe la corrección, para que seas sabio en tu edad postrera. 21 - Muchos pensamientos se forjan en el corazón del hombre; pero la voluntad del Señor es siempre la que se cumple. 22 - El hombre necesitado es compasivo; y así es mejor ser pobre que mentiroso. 23 - El temor del Señor conduce a la vida, y el justo nadará en la abundancia, bien libre de todo mal. 24 - Mete el perezoso su mano en el plato, sin querer tomarse el trabajo de llevarla hasta la boca. 25 - Azotado el hombre impío o escandaloso, el necio será más cuerdo; mas si corrigieres al varón sabio, luego se aprovechará éste del aviso. 26 - Infame es y desventurado aquel que da pesadumbres a su padre, y echa de sí, o de casa, a su madre. 27 - No te canses, hijo mío, de escuchar las advertencias, ni quieras ignorar las máximas juiciosas. 28 - Se mofa de la justicia el testigo falso; y la boca de los impíos se traga la iniquidad. 29 - Pero aparejados están los terribles juicios de Dios para castigar a los burlones, y los mazos para machacar los cuerpos de los insensatos.
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