ir a: CAPITULOCap. 1CAPITULOCap. 2CAPITULOCap. 3CAPITULOCap. 4CAPITULOCap. 5CAPITULOCap. 6CAPITULOCap. 7CAPITULOCap. 8CAPITULOCap. 9CAPITULOCap. 10CAPITULOCap. 11CAPITULOCap. 12CAPITULOCap. 13CAPITULOCap. 14CAPITULOCap. 15CAPITULOCap. 16CAPITULOCap. 17CAPITULOCap. 18CAPITULOCap. 19CAPITULOCap. 20CAPITULOCap. 21CAPITULOCap. 22CAPITULOCap. 23CAPITULOCap. 24CAPITULOCap. 25CAPITULOCap. 26CAPITULOCap. 27CAPITULOCap. 28CAPITULOCap. 29CAPITULOCap. 30CAPITULOCap. 31 | Capítulo 29: 1 - Al hombre de dura cerviz, que desprecia al que le corrige, le sorprenderá de repente su total ruina, y no tendrá remedio. 2 - Cuando se multiplican los justos, se llena de gozo el pueblo; cuando los impíos toman las riendas del gobierno; el pueblo tendrá que gemir. 3 - El hombre que ama la sabiduría, es el consuelo de su padre; mas aquel que mantiene prostitutas, disipará su hacienda. 4 - El rey justo hace felices sus estados; el hombre avariento los arruina vendiendo la justicia. 5 - El que hablando con su amigo usa palabras halagüeñas y fingidas, le tiende una red a sus pies. 6 - El hombre pecador e inicuo caerá en su mismo lazo; y el justo cantará himnos y se regocijará. 7 - El varón justo se informa de la causa de los pobres; el impío de nada de esto se cuida. 8 - Los hombres malvados son la ruina de la ciudad; mas los sabios la salvan del furor. 9 - El varón sabio que disputare con el insensato, ora se enoje contra él, ora se ría, no logrará estar con sosiego. 10 - Aborrecen al sencillo los hombres sanguinarios; mas los justos procuran salvarle la vida. 11 - El insensato habla luego cuanto en su pecho tiene; pero el que es sabio no se apresura, sino que reserva algunas cosas en adelante. 12 - El príncipe que escucha con gusto las mentiras y chismes, no tendrá sino ministros perversos. 13 - Se encontraron el pobre y su acreedor; a ambos alumbra el Señor Dios. 14 - El rey que hace justicia a los pobres juzgando según la verdad, afianza su trono para siempre. 15 - El castigo y la reprensión acarrean sabiduría; pero el muchacho abandonado a sus antojos, es la confusión de su madre. 16 - Multiplicándose los impíos, se multiplicarán las maldades; más los justos serán la ruina de los inicuos. 17 - Instruye o cría bien a tu hijo y será tu consuelo y las delicias de tu alma. 18 - Faltando la profecía, será disipado el pueblo; pero bienaventurado será el que guardare la ley. 19 - No bastan las solas palabras para corregir a un ánimo que sólo obra por temor, porque conoce bien lo que tú dices, mas no quiere darse por entendido. 20 - ¿Has visto tú algún hombre que se precipita para hablar? Antes se puede esperar la enmienda del necio que del locuaz. 21 - Quien cría en el regalo desde la niñez a su siervo, después lo experimentará ingrato. 22 - Levanta quimeras el hombre colérico; y quien fácilmente se enoja estará más expuesto a pecar. 23 - Sigue al soberbio la humillación; mas el humilde de espíritu será glorificado. 24 - Quien con un ladrón se asocia, a su propia alma aborrece; oye al que le toma juramento, y nada declara. 25 - El que sólo al hombre teme, presto caerá; el que espera en el Señor será exaltado. 26 - Buscan muchos el favor del príncipe; mas del Señor ha de venir el juicio o destino de cada uno. 27 - Los justos abominan a los impíos, y los impíos abominan a los que siguen el buen camino. El hijo que observa esta doctrina seguro está de no perderse.
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