Proverbios
Regresar a la Sagrada Biblia

ir a:
CAPITULOCap. 1CAPITULOCap. 2CAPITULOCap. 3CAPITULOCap. 4CAPITULOCap. 5CAPITULOCap. 6CAPITULOCap. 7CAPITULOCap. 8CAPITULOCap. 9CAPITULOCap. 10CAPITULOCap. 11CAPITULOCap. 12CAPITULOCap. 13CAPITULOCap. 14CAPITULOCap. 15CAPITULOCap. 16CAPITULOCap. 17CAPITULOCap. 18CAPITULOCap. 19CAPITULOCap. 20CAPITULOCap. 21CAPITULOCap. 22CAPITULOCap. 23CAPITULOCap. 24CAPITULOCap. 25CAPITULOCap. 26CAPITULOCap. 27CAPITULOCap. 28CAPITULOCap. 29CAPITULOCap. 30CAPITULOCap. 31
Capítulo 3:
1 - Hijo mío, no te olvides de mi ley, y guarda en tu corazón mis mandamientos;
2 - porque ellos te colmarán de largos días, y de años de vida, y de perpetua paz.
3 - No se aparte de ti la misericordia y la verdad; ponlas como collar en tu garganta, y estámpalas en tu corazón,
4 - y hallarás gracia y buena opinión delante de Dios y de los hombres.
5 - Confía en el Señor con todo tu corazón, y no te apoyes en tu prudencia.
6 - En todas tus empresas tenle presente, y él sea quien dirija todos tus pasos.
7 - No te tengas a ti mismo por sabio. Teme a Dios y huye del mal.
8 - De este modo gozará tu carne de salud robusta, y estarán llenos de jugo tus huesos.
9 - Honra al Señor con tu hacienda, y ofrécele las primicias de todos tus frutos.
10 - Con esto tus trojes se colmarán de granos, y rebosará el vino en tus lagares.
11 - No rehuses, hijo mío, la corrección del Señor, ni desmayes cuando él te castigue.
12 - Porque el Señor castiga a los que ama, y en los cuales tiene puesto su afecto, como lo tiene un padre en sus hijos.
13 - Dichoso el hombre que ha adquirido la sabiduría, y es rico en prudencia;
14 - cuya adquisición vale más que la de la plata; y sus frutos son más preciosos que el oro acendrado.
15 - Es más apreciable que todas las riquezas; y no pueden parangonarse con ella las cosas de mayor estima.
16 - En su mano derecha trae la larga vida, y las riquezas y la gloria a su izquierda.
17 - Sus caminos son caminos deliciosos, y llenas de paz todas sus sendas.
18 - Es el árbol de la vida para los que echaren mano de ella; y bienaventurado el que la tiene asida.
19 - Por la sabiduría fundó el Señor la tierra, y por medio de ella o de la prudencia estableció los cielos.
20 - Por su sabiduría brota copiosas aguas los manantiales, y las nubes destilan el rocío.
21 - Hijo mío, nunca pierdas de vista estas cosas: observa la ley y mis consejos;
22 - que ellos serán la vida de tu alma, y como un precioso collar para tu adorno.
23 - Entonces seguirás lleno de confianza tu camino, y no tropezará tu pie.
24 - Te acostarás sin zozobra; te echarás a dormir, y tu sueño será tranquilo.
25 - No receles ningún susto repentino, ni que venga sobre ti la desolación o la violencia de los impíos;
26 - pues el Señor estará a tu lado y guiará tus pasos, a fin de que no seas presa de ellos.
27 - No impidas el bien al que puede hacerlo; hazlo tú también, si puedes.
28 - No digas a tu amigo: Anda y vuelve; mañana te daré lo que pides, pudiendo dárselo luego.
29 - No maquines ningún mal contra tu amigo, puesto que él se fía de ti.
30 - No litigues sin razón contra el que no te ha hecho mal ninguno.
31 - No envidies al hombre injusto, ni imites sus procederes;
32 - porque todos los tramposos o perversos son abominados del Señor; el cual sólo conversa con los sencillos.
33 - El Señor introduce la miseria en la casa del impío; pero echará sus bendiciones sobre las casas de los justos.
34 - El se burlará de los burladores, y la dará su gracia a los humildes.
35 - La gloria será la herencia de los sabios; pero a los necios se les convertirá su exaltación en ignominia.